Explosión de planetas

planetas

 


Fue un martes 13, y a la par, un martes cualquiera;

Sucedió de la nada. Así como suceden siempre las catástrofes.

Explotaron miles de universos, al menos en uno de nuestros planos de existencia,
universos que seguro en dimensión espacio temporal
se seguirán expandiendo eternamente y  con su luz extraña apenas rozarán hoyos negros lejanos, intocables, incomprensibles, indescifrables, imposibles.
Alguna vez, algún gigante auto robotizado, con motorcitos de magia que se alimentaban sobre todo de sus sueños del alma, y de su inexplicable fuerza de corazón humano resquebrajado y resiliente …  gigante que un día dará nombre a una o varias avenidas en las que podamos girar a la derecha o a la izquierda; entendió bien esas explosiones de universos, y dijo que: 
– No te olvides de mirar a las estrellas, en lugar de mirar a tus pies. –
(inserte melodía de curiosa canción)
Pienso en él, en dónde estará ahora, pienso en eso que desaparece para siempre y a su vez, deja un eco eterno en otros. Pienso en ti. Pienso en mi.
Fue un día raro, donde el pecho se sintió como si estornudara todas las ocasiones de una vida entera, en una sola emisión.
Y claro; apenas es que va cobrando sentido una realidad nueva, esta realidad, la del miércoles 14. Día de cumpleaños en alguna parte del calendario, donde no hay inmunidad, ni clemencia. Ya no. 
Es una realidad que se contrapone a la que había ayer. Tal y como inició todo, con una gran explosión, del no estar al estar, del existir a no existir nuevamente.
Sin quizás, sin espacio para que Cortázar se pregunte cuántos de ellos del sí al no.
Sólo así, catastrófico, inmediato, irreversible.
Por lo tanto, dejando claro que no somos más que el potencial inmediato de convertirnos en vuelo de ave con alas rotas en tormenta de arena interminable y solitaria.
En brisa que rompe contra pared de roca, antes de alcanzar cualquier orilla.
En temblor al centro de un planeta, que tambalea todo posible equilibro y desprovisto de alternativa cualquiera, nos forza a movernos en otra dirección.
Forza, con intencional irregularidad, para que del italiano te recuerde también y me lo diga:
¡Forza!; porque no hay de otra.
En el eco quedará esa fuerza, ese impulso y todo lo que trajo el colapso de encuentro entre tus planetas y los míos. Y de aquella explosión de martes 13, llegará la luz al borde del horizonte y se quedará ahí atrapada, apenas, a un casi, a una nada, que lo fue todo.
Como la vida de ese gigante auto robotizado, como cada vida.

 

You’ll be free child once you have died
From the shackles of language and measurable time

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De regreso al hoy

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Hace tres meses desde la última pausa de “estar en casa”;

Parece todo un sueño, del que desperté confundida.

Un sueño que no pasó en el calendario, pero que pasó por cada molécula de mi ser.

Un sueño, lleno de detalles que a veces reaparecen como explosiones estelares lejanas;

y de a poco se encajan en alguna parte de mi memoria,

y la rasguñan con particulares inimaginables,

y le arrancan con mecánica de espátula, capas de incredulidad, de duda, de miedo,

como si fuesen esmaltes viejos, corroídos por el tiempo.

Mismo tiempo que parece no haber transcurrido.

Tiempo inexplicable, que se entiende a través de los detalles,

mismos detalles que dan prueba de su paso, arrancan duda de su acontecer,

y ponen de pie en un fragmento de temporalidad nuevo.

Un fragmento en el que se siente que hace casi tres meses de aquella última pausa de “estar en casa”. ,

 

Y sí, se vuelve un poco loop. Repetición, loop, vortex.

 

Pero luego sigue avanzando la cinta, y en este estar sin estar,

llegar sin haber llegado del todo,

van cobrando vida nuevas raíces que se extienden hasta lo hondo del alma,

alcanzan al ser las partes olvidadas en momentos del camino de regreso,

(regreso al hoy, cómo es posible?).

Y de repente, como trago de cerveza helada en río caliente,

me siento aquí. Estoy aquí. Feliz de sentirme, feliz de estar.

Sin nada más que un sueño grandote, un par de alas,

y una sonrisa torcida como de medio diablo en gran momento.

 

Hay que toparle a la incertidumbre total,

porque es también camino y agua;

porque después ya vendrán etapas certeras, pero por ahora

“todo es bien” / Está bien



“I thought I found it
But I found out I don’t know shit”

 

El corazón a los 27

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¿Qué somos sino la suma de todos aquellos a quienes amamos?;

A mis 27, el corazón se siente un poquito así:

como un ave grande en una jaula pequeña,

un ave que se ha sobrepuesto,

que se ha dejado llevar,

que ha confiado en el tiempo, la distancia,

y la intuición de su espíritu.

Un ave que hoy vibra fuerte, que baila, canta, se emociona,

y sin importar el tamaño de la jaula en la que habite,

confía en que a lo que venga, se podrá sobreponer.

Siempre con ese balance que sólo las aves y los corazones conocen,

el balance entre el ser,  el hacer y el dejar que todo lo demás,

(que por supuesto no está bajo nuestro control), simplemente suceda.

 

Puede que ese sea el balance para dejar el corazón volar a los 27.

¿Qué somos sino la suma de todos aquellos a quienes llevamos en el corazón?;

Gracias universo;

 

 


 

Open up your ears and hearts

 

 

El poder de la oscuridad

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Estando a oscuras, se pierde la capacidad de planear los pasos hacia adelante

Pero de alguna forma, es entonces que los otros sentidos se reavivan y se encargan de recordarnos aquello que nos fascina.

La vida tiene maravillosas formas de centrarnos en su única y latente constante, que es el cambio.

Cuando pensé que había perdido el rumbo, sin vuelta atrás y caminé a oscuras, encontré un país lejano que me dió nuevas razones para creer en mí, y para creer en otros. Que me dió nuevas oportunidades, para aceptar el pasado y agradecerlo profundamente.

No es perfecto, pero tampoco tiene por qué serlo; ya que es maravilloso. Hoy, creo en un nuevo sueño y en un nuevo horizonte lleno de historias que descubrir y contar, u horizonte que aunque oscuro, posible.

Estoy participando en la competencia de #Faces2Hearts para hacer de mi vida un puente que lleve y traiga historias que puedan inspirar a otros. En este enlace compartí un video de una historia que me ha llenado el alma y que me hace buscar estar más cerca de este mundo en el que ahora vuelvo a creer. Si te gusta y me regalas un voto en la plataforma, seguramente podemos descubrir maravillas; aquí el link: https://www.faces2hearts.eu/blog/application/what-forests-can-show-us-what-others-can-remind-us/

Gracias, con el alma, por todo lo que ha sido, por hoy, por esto, por leerme, por creer.


 

 

 

 

Los días en que escribo

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Los domingos son sobre todo los días en que escribo;

Pareciera que de alguna forma, por no tener horario fijo, rutina o compromiso alguno que atender como yo misma, la Lú de lunes a sábado, entonces pudiese ser otra versión; la que escribe.

La que camina en las calles de siempre a otro ritmo y con otros ojos. Sin una ruta previamente decidida.

Es una versión testigo, equipada con un gran sentido de sorpresa, que no juzga lo que ve, o lo que escucha. Que no teme acercarse a otros un poco más de lo normal, pero sin la intención de interactuar con ellos, simplemente de observarle, de admirarles.

Es de alguna forma la versión anónima que quiere ser una sombra para estar ahí muy cerca sin que le noten y poder adueñarse de los detalles de las cotidianidades compartidas o ajenas, y convertirles en historias.

Me gusta vivir otra versión de mi los Domingos. Me gusta deshacerme de mi después de 6 días y reencontrarme los lunes con la primera taza de café.

Si por alguna razón la semana dicta que es otro de sus días, pero consigo darme el tiempo de escribir, definitivamente ese día se acredita (al menos durante algunas horas) como Domingo.

 


This road has just begun.

Women are taught to fear

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ENG para versión en español leer más abajo

I read from more than 10 thousand kilometers away what is happening in my country around the feminicide of Mara Castilla. It is not something new, but every new feminicide removes all the accumulated pain, deepens the wound, and makes much more urgent to react from all areas. Today there is no peace in Mexico, and the voices are rising, the ideas are colliding and the reality is that things must change. We need to talk about this.

I have not been in Mexican territory for the last 8 months, and I am often asked: how is life over there, or how is the experience of living in Latvia in comparison?, today I want to answer from this self analysis: how is the life of a Mexican woman, being away from Mexico?

I live in Riga, the capital of Latvia, a city of around 700,000 inhabitants. The places where I spend most of my time are my flat (that I share with two guys) and my office, which are also very close to each other. My main conveyance is my bicycle. I often go home late from the office, or very late after a party night, or I travel “alone”.

My main concerns during these journeys are:

– How early I have to get up tomorrow;

– If I drank a little more than I should have and should not ride the bicycle, in which cases I take a taxi or I walk, especially the second, because the concern about the taxi is that it might be too expensive.

– If my phone battery will run out soon, so I won’t have music to listen to on the way

– If it’s very cold and I will have a sore throat tomorrow

Still, I always have a certain red light caution alarm in the back of my head, of course. I guess that it is because I am used to be afraid when on the streets, because I’ve lived a very long time in that culture that taught me to fear due to the fact that I have a vagina and a pair of breasts. I distrust the men I encounter on my way, and I trust my intuition when says: cross the street, go faster, take a different route or something else. However, during this past 8 months these decisions and occasions have been minimal.

Instead, in Mexico, those decisions and occasions take part of my everyday life. And that is the biggest difference that I find from this life to the one ten thousand kilometers away, at home. Here, I don’t have my close people, my roots, my close to the heart memories; but I also don’t live under the constant fear that anywhere I go, there is a potential aggressor who can hurt me, rape me, or kill me.

I know that you have heard from the terror of the narco violence, and how people are dying in my country because of it; probably even without questioning yourself much, you have taught of men who die in this war. It is a terrible situation, but it is certainly not the main reason why we live in fear. It is more the story that the media told you, a story that does not include the reality of millions of women.

So if you are reading me from this other side of the world, I want to tell you that yes, my country is a wonderful land, with great people of big hearts; that for me its places, stories, people and experiences are pure magic, and the most beautiful. But there also is an unspoken reality, and I have to tell you: we are being murdered for being women. There is a deep systemic violence, that takes the lives of 6 women everyday in Mexico, because it can do so in the hands of anyone.

It is not a relief to be far, on the contrary it is difficult not to be there to raise the voice and the forehead along other women during the protests that are taking place in the cities. I am far away, but I am not absent, because this fight is also mine, because everyday millions of women are risking their lives, just by being, and not to mention the danger and fear that experience those who are part of less integrated and respected communities, like the LGBT+. Stop to the feminicides in Mexico. Stop to the violence. This is and should be treated as a National emergency.

It gives me great pride to read the words of those who are questioning themselves today, women and men. There is a lot to be re learned, a lot to be changed, and specially, there is a lot to be done, and this reality is something we need to talk about.

ESP for english version read above

Leo a más de 10 mil kilometros de distancia todo lo que pasa en mi país alrededor del feminicidio de Mara Castilla. No es algo nuevo, pero a cada nuevo feminicidio, se remueve todo el dolor acumulado, se hace más profunda la herida, se hace más urgente reaccionar desde todos los ámbitos. Hoy no hay tranquilidad en México y las voces se van levantando, las ideas se van contraponiendo, y la realidad es que las cosas tienen que cambiar. Tenemos que hablar de esto.

Hace 8 meses que no estoy en tierras mexicanas, frecuentemente se me pregunta: ¿cómo es la vida allá, o cómo es la experiencia comparativa de vivir en Letonia?, hoy quiero responder desde este análisis propio: ¿cómo es la vida de una mujer mexicana, lejos de México?

Vivo en Riga, la capital de Letonia, una ciudad de unos 700,000 habitantes. Los lugares donde paso más tiempo son mi casa (que comparto con dos hombres) y mi oficina, que además están muy cerca la una de la otra. Mi principal medio de transporte es la bicicleta. Frecuentemente regreso a casa tarde desde la oficina, o muy tarde de una noche de fiesta, o viajo “sola”.

Mis principales preocupaciones en estos trayectos son: lo temprano que debo levantarme al dia siguiente, si bebí un poco más de la cuenta y no debería usar la bicicleta, casos en los cuáles, tomo un taxi o camino, sobre todo la segunda; si hace mucho frío y mañana me dolerá la garganta, o si mi celular está por descargarse y voy a quedarme sin música para acompañar el camino.

Tengo una cierta alerta de precaución siempre al fondo de mi pensamiento, claro. Supongo que porque estoy acostumbrada a tener miedo, porque he vivido mucho tiempo en esa cultura que me enseña a tener miedo, porque tengo una vagina y un par de tetas. Desconfío de los hombres que me topo por el camino, y confío en mi intuición, que me dice: cruza la calle, ve más rápido, toma otra ruta o lo que sea. Sin embargo, en 8 meses estas decisiones y ocasiones han sido mínimas.

En México, son decisiones y ocasiones de todos los días. Y ésa es la gran diferencia que encuentro en esta vida a 10 mil kilometros de casa, donde no está mi gente cercana, ni mis raíces, ni mis memorias del corazón; pero donde tampoco vivo con miedo constante, de que ahí a donde vaya, hay un potencial agresor que puede lastimarme, violarme, o matarme.

Sé que has escuchado del terror de la narco violencia, y cómo es que muere gente a manos de ello en mi país, probablemente sin cuestionartelo mucho, has pensado en hombres que mueren en esta guerra. Es una situación lamentable, pero ciertamente no es la principal razón por la que vivimos con miedo. Es sólo la historia sensacionalista que te cuentan los medios, una historia que no incluye la realidad de millones de mujeres.

Y si tú me estas leyendo desde este lado del mundo, quiero decirte que sí, que mi país es maravilloso y en esa tierra se encuentran grandes personas y grandes corazones; que para mi sus lugares, sus historias, su gente y sus experiencias son magia pura y lo más lindo. Pero también hay una realidad de la que no se habla, y te lo tengo que decir, que nos estan matando por ser mujeres. Que hay una violencia sistémica arraigada, que le quita la vida a 6 mujeres cada día, porque puede hacerlo en manos de quien sea.

No es un alivio estar lejos, por el contrario es difícil no estar ahí para levantar la voz y la mirada en las protestas que estan tomando lugar en las ciudades. Estoy lejos pero no estoy ausente, porque esta lucha tambien es mía, porque cada día arriesgan su vida millones de mujeres, simplemente por serlo, y no se diga el riesgo y el miedo que viven quienes forman parte de comunidades aún menos integradas como la LGBT+. Basta de feminicidios en México. Basta de violencia. Esto es y deberá ser tratado como una emergencia nacional.

Me da mucho orgullo leer a quienes se cuestionan sobre lo que pasa, mujeres y hombres. Hay mucho que re aprender, hay mucho que cambiar, y sobre todo, hay mucho que hacer, y esta realidad es algo de lo que tenemos que hablar.


 

Donde duela, nunca dudes.

 

Percussion; limit, decision

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I don’t know if it is because of the colorful paintings and shapes on the background;

the overlapped triangles, that match the ones that used to be around my ankle;

or the energy that the piece brings along, and just bursts within me.

I don’t know exactly. But I thought about you.

And even though lately, you have been a prevalent thought. This one was different.

I don’t know if it is because it is coming from a different place,

one in which I stand still, without the inertia to reach out,

one in which you are not standing at all, for sure.

Or if it is a different place, with so many common features with a place I used to be at.

– – –

The whole point is that, I have many things in my heart right now;

that go and take shape over words and lines, perfectly paced by this.

A) I feel like smashing my soles into the ground, strongly, rhythmically, purposely.

Without really caring how far this sound reaches, or if it reaches you.

B) I feel like clapping loud to follow up, to keep myself busy. Claps that burn the hands.

It is some sort of reminder, that every day, every morning that we do get to wake up,

becomes, indeed a new begging. A reset of the mind, of the heart, of the future ahead.

C) I am aware of prefixed ideas, schemes and formulas that prevent understanding.

It is ironic, and curious, even funny we could add, that in such a short time and notice,

which are even shorter than the gaps among those claps, one gets to feel fondly.

D) I feel fondly, the echo of the peaks aka happy moments, full of secret smiles.

E) I also feel fondly the reverberation of the lows, full of silence, as in a distant dream,

as in a rainy morning, a windy sunset and a full moon night.

F) I live my life based upon decisions. I believe we all do, somehow you came my way

and proof differently.

G) This entire list, has no power over compelling how I feel in a reliable way. You see?,

I believe that is one of the hardest decisions we come across in our paths, accepting it.

That we are not able to communicate exactly what is here. Maybe we get barely close.

And it is one of the most beautiful experiences, of course. But in the end,

there are these reminders, that outside our little limited bubbled hearts,

there are other hearts, also framed, enclosed and decided upon a different approach.

 

It is time to begin, based on my own rhythm, on my own pace, on my own limits.

It is always time to begin, for everyone, based on their own rhythm, pace and limits.

The beginning of every taken step, aka decision making in life.

Great reminder.

 

Note for readers: Smashing the soles and clapping loudly indeed helps

 

It's time to begin, isn't it?
I get a little bit bigger but then I'll admit
I'm just the same as I was